La niña de Manabí (Ecuador). ¿Milagro o engaño?
Se dice que la Fe mueve montañas. Es cierto. Sin embargo no es oro todo lo que reluce en estos mundos de Dios. De todo hay en la Viña del Señor y nada más claro y cierto que temas como el que está ahora en la cresta de la ola lo ponen en evidencia. ¿Realidad o cuento? ¿Milagro o superstición? Lo cierto es que la noticia se está propagando como la pólvora y ya numerosos visitantes acuden, unos por curiosidad y otros por necesidad. No se puede juzgar a quien está desesperado ante la enfermedad y el peligro de muerte de un familiar y busca el clavo ardiendo o la piedra filosofal que obren el Milagro.
Milagros sólo los hace Dios, pero a lo largo de la Historia hemos visto millones de casos en los que por mediación de simples mortales, Dios obra en la Tierra. A fin de cuentas fuimos creados por Él a su Imagen y semejanza y somos Sus Manos sobre la faz de la Tierra. No sirve de nada lamentar que Él no haga nada ante las tragedias, problemas, etc, mientras permanecemos nosotros de brazos cruzados esperando que de la nada salgan los Milagro, en los que, a lo mejor, ni siquiera creemos. Y si ello no es posible, y, dado que los Caminos de Dios no son nuestros caminos ni Sus Designios los nuestros, muchas veces nos enfadamos por no lograr lo que Le pedíamos. A veces usando un “chantaje” emocional, prometiendo oraciones o Misas si alcanzamos la Gracia. Somos cristianos de media capa y no nos paramos a pensar que Dios es nuestro Padre y Creador y que Él no quiere la desgracia de Sus criaturas. Y a veces lo que Le pedimos no es lo que nos conviene. ¿Es mejor padre el que a sabiendas de que el hijo se puede estrellar le compra la moto prometida? Por poner un ejemplo. A veces cuando nos parece estar naufragando, nos pone varias barcas y optamos por subirnos en la equivocada. Eso no es culpa Suya, sino nuestra.
El caso de la niña ecuatoriana de Manabí no nos puede dejar indiferentes. La Iglesia está pidiendo calma y “prohíbe” que se crea en ella como milagrosa y eso causa y provoca la ira de mucha gente. No corren buenos tiempos para la Iglesia. Y es que a veces donde menos está Dios es entre las paredes del Vaticano. Cristo no fundó una Iglesia para ricos, sino una Iglesia de pobres. Y muchos se enriquecen a costa de los más desfavorecidos. Pero eso siempre ha existido y seguirá existiendo.
Ante la petición de la Iglesia, no olvidemos que en los tiempos que corren son muchos los estafadores que se valen de la necesidad y el dolor de los más humildes para sacarles un buen dinero, supuestamente para sanarles. Ante casos así hay que actuar con cautela. Pero no iba a ser el primer caso de Santidad.
“Miles recorren su camino empedrado para llegar a Gema. Ella tiene 17 años, 1,60 metros de estatura, ojos verdes, contextura gruesa, cabello con ondas y un castaño tinturado. Así es la supuesta sanadora a quien llaman Niña Milagrosa o Santa Gemita”.
” Wilmer Vélez, tío de Gema, comentó que el primer milagro fue desaparecer un quiste del rostro de su tía. “Me anunciaron que podía curar, pero pensé que sólo era a mi familia”, comentó Gema fuera de cámaras, a un periodista del programa La Televisión, que se trasmite por el canal Ecuavisa”.
“Su fama transformó a San Miguel de Tres Charcos, un sitio del cantón manabita de Rocafuerte, con unos 300 habitantes. Está ubicado a 25 kilómetros de Portoviejo, la capital de la provincia de Manabí”.
” Le atribuyen la facultad de vencer el cáncer, disminuir el azúcar en la sangre, hacer que los paralíticos caminen y que los ciegos vean. Los incrédulos aseguran que el año pasado Gema fue sometida a un exorcismo. La sesión sanadora consiste en colocar su mano sobre la cabeza del enfermo y la del creyente en la Biblia. Como Libise Menoscal Reyes, que ha sido tocada cuatro veces. Las convulsiones de esta niña de nueve años aún no cesan. Sus parientes la seguirán llevando hasta que la epilepsia desaparezca”.
“José Mario Ruiz Navas, obispo de la Arquidiócesis de Manabí, manifestó que no se puede confundir el sentimiento religioso con la fe cristiana”.
“Francisco Paredes, psiquiatra, señaló que Gema podría padecer delirio mesiánico y esto generaría psicosis colectiva. Explica que tal vez las personas que recuperan la movilidad o la visión, padecieron de un trastorno psicosomático o de conversión: problemas motrices o sensoriales asociados con problemas de tipo psicológico”.
“César Cuenca, pastor de la Iglesia Bautista Maranatha, resaltó que el evangelio de Mateo (artículo 24, versículo 24) advierte que surgirán falsos profetas que harán grandes milagros para engañar, de ser posible, a los elegidos”.
Recordemos las vidas de muchos de los Santos más o menos cercanos en el Tiempo y en prácticamente su totalidad en vida de ellos no hubo reconocimiento de la Iglesia y a veces tampoco de la gente. Ni siquiera de los más allegados o familiares.¿Quién puede negar los Milagros de Santa Gema Galgani, nombre que lleva la niña de Manabí, Gema? ¿Casualidad o designios del Destino? Y tantos otros Santos más o menos cotidianos.
Mucho se criticó a uno de los hombres más grandes que dio el siglo pasado: Juan Pablo II. Karol Wojtila El Papa que dio la vuelta al Mundo sembrando la Palabra de Dios y cuyos orígenes fueron de lo más humilde. Se le criticó mucho su “afición” a nombrar Beatos-as y Santos-as tan a menudo, cuyas vidas rozaban la más pura sencillez. No en vano decía él que la Santidad estaba al alcance de todos. ¿Y por qué no va a estar la Niña de Manabí entre los Santos?. Además, recordemos que uno de los hándicaps de estos seres celestiales es no sucumbir ante la egolatría, el materialismo, la soberbia… y soportar la incredulidad de la gente y de la Iglesia. Es una de las Pruebas que les pone Dios para probar su FE y evitar que caigan en un egocentrismo que no es cualidad de un Santo. Sí la humildad, la paciencia y la sencillez y, hasta la pobreza. Pero ese no reconocimiento, esas críticas y esa dureza con que pueden llegar a ser tratados, incluso tomándoles por locos, luego es recompensado con creces con el agradecimiento de sus devotos.
Muchas son las multitudes que se acercan a conocer a la Niña de Manabí y pocas las condiciones que esa familia sencilla y humilde puede ofrecer. Y, claro, luego ante casos de desgracias. Se critica y se echan las manos a la cabeza que por ir a verla han muerto “x” personas o han tenido problemas de salud, debido a las inclemencias del tiempo o las pocas condiciones de espacio e higiene en que se organizan esos eventos multitudinarios. Pero, ¿no muere gente viendo un partido de fútbol, una corrida de toros, etc, etc, por estar a pleno sol y no se culpa a los organizadores? Cada cual tenemos nuestro día marcado y nuestra cita con la “señora de la guadaña”, hagamos lo que hagamos o demos los rodeos que demos.
Esperemos a ver si todo esto es cierto o no, sin olvidar que cuando hablamos de Milagros no sólo nos debemos referir a los “sobrenaturales”, ya que el mayor Milagro es el que se produce en el corazón humano. Los grandes Santos no nacieron así, se hicieron a ellos mismos, no porque la Iglesia de la mano de los Papas tenga poder para nombrarlos o no. Sino para reconocerlos. Para Dios no hay nada imposible. Y muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.
Si es realidad o ficción y si los sanados o supuestamente sanados por la niña no son reales, el tiempo dará o quitará la razón y pondrá a cada cual en su lugar. Y si con casos así, sean verdad o no, se fomenta un poco más la pobre FE de la gente, aunque no sea el modo más “ético” de lograrlo, y, eso sí, sin engaños ni estafas, bienvenido sea. ¿No creen?
Un comentario de los lectores
elva
27 Febrero 2008 a las 13:19
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1mi opinion es que la fe es la que mande pero si yo hubiera sabido. le hubiera llevada a mi papi que el sufria del corazon ahora es muy tarde mi papi ya descanza en paz
pero quisiera pedirle la direccion correcta para que mis familia pueda irse alla
gracias
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